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Ariana Saavedra: entre la ficción y la realidad en El Mochaorejas

La actriz mexicana Ariana Saavedra atraviesa uno de los momentos más interesantes de su carrera con su participación en El Mochaorejas, serie inspirada en uno de los casos criminales más impactantes en la historia reciente de México. En entrevista con Cinespoilers México, la intérprete reflexionó sobre el peso de contar una historia real, los retos actorales y el proceso de dar vida a un personaje tan complejo como Areli Morán.

Con una trayectoria en constante crecimiento dentro de la televisión mexicana, Saavedra se ha abierto paso en proyectos que exigen versatilidad y compromiso. Su trabajo en esta producción marca un punto clave, no solo por el alcance del proyecto, sino por la profundidad emocional y ética que implica abordar un caso basado en hechos reales.

“Ha sido toda una locura El Mochaorejas, ha sido bien recibida por el público. Es una historia basada en hechos reales y en una investigación periodística, lo que la hace mucho más real”, compartió la actriz .

Una historia que evita glorificar la violencia

La serie, producida bajo una mirada que busca distanciarse de la romantización del crimen, reconstruye la historia de Daniel Arizmendi López, conocido como “El Mochaorejas”, un secuestrador que marcó una época de terror en el país.

Para Saavedra, uno de los mayores aciertos del proyecto es precisamente ese enfoque:

“Se hace desde no glorificar a esta persona que hizo tanto daño a México… creó un miedo colectivo en esa época. Creo que eso se logró” .

La actriz incluso admite que la serie genera una reacción visceral en el espectador: incomodidad, rechazo y una distancia emocional necesaria para entender la gravedad de los hechos. Esa intención narrativa se refuerza a través de decisiones visuales, actuaciones contenidas y detalles que incomodan deliberadamente.

El peso de interpretar la realidad

Para Ariana, acercarse al personaje implicó un proceso de investigación profundo. Aunque conocía el caso de manera superficial, fue hasta el casting que dimensionó la complejidad de la historia.

“Cuando empecé a investigar… hay documentales, información en internet, y me dio mucho escalofrío. Me preguntaba cómo una persona puede llegar a tomar esas decisiones” .

Ese proceso no solo le permitió entender al entorno del personaje, sino también cuestionar los límites de la ambición, el poder y la moralidad.

Areli Morán: ternura, inteligencia y ambigüedad moral

En la serie, Saavedra interpreta a Areli Morán, un personaje que se mueve entre la vulnerabilidad, la ambición y la conciencia. A diferencia de otras figuras dentro de la historia, Areli no es completamente pasiva ni completamente cómplice: es una figura que observa, cuestiona y, en ciertos momentos, confronta.

“Es una chava frontal, le dice las cosas de frente… tiene ternura, pero también inteligencia”, explicó .

La actriz detalla que dentro de la narrativa existen tres figuras femeninas clave que representan distintas dinámicas con el protagonista: la esposa, la amante impulsada por la adrenalina y su personaje, que introduce una mezcla de inocencia y lucidez. Sin embargo, lo que une a estas mujeres con el criminal es un elemento en común: el poder.

“Lo que surgió entre ellos fue que a Areli le encantaba ese poder que él podía ejercer sobre los demás” .

Este matiz convierte a Areli en un personaje profundamente humano, pero también incómodo, pues refleja decisiones moralmente cuestionables que nacen desde la necesidad, la ambición o incluso la supervivencia.

El reto actoral: emociones, tensión y vulnerabilidad

Uno de los mayores desafíos para Saavedra fue construir escenas cargadas de tensión emocional y física, particularmente una secuencia íntima clave para la evolución del personaje.

“Es una escena que dura alrededor de ocho minutos… era necesario crear una tensión para que el espectador no supiera qué iba a pasar”, relató .

La actriz destacó el cuidado del equipo de producción en este tipo de escenas, subrayando la importancia de contar con una coordinadora de intimidad:

“Todo es una coreografía… se hizo desde el respeto y en ningún momento me sentí insegura” .

Compartir escena con Damián Alcázar

Otro de los grandes momentos del proyecto fue trabajar junto a Damián Alcázar, uno de los actores más importantes del cine mexicano.

“Es un gran referente… cuando supe que él también me eligió, me dio muchísima confianza”, expresó. Lejos de imponer distancia, Alcázar se mostró cercano, lo que facilitó la construcción de confianza en escena y permitió que el trabajo fluyera de manera orgánica.

Más allá de las actuaciones, Saavedra destaca el trabajo técnico de la serie, en donde cada elemento contribuye a la narrativa. “No solo los actores cuentan la historia… también las cámaras, las locaciones, la escenografía. Todo ayuda a construir ese ambiente” .

Tras este proyecto, la actriz continuará explorando nuevos registros. Próximamente formará parte de la telenovela Tan Cerca de ti, un melodrama clásico que contrasta con la intensidad de El Mochaorejas.“Aprendí a manejar motocicleta para el proyecto… ha sido todo un reto”, comentó 

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