Puerto Vallarta. Como parte de las actividades rumbo al Ariel 67, el reconocido actor mexicano Joaquín Cosío ofreció una masterclass en el auditorio del Centro Universitario de la Costa. A sus 62 años, el intérprete se mostró cercano y reflexivo con estudiantes, académicos y amantes del cine, compartiendo no solo anécdotas de su carrera, sino también su visión sobre el oficio actoral y la industria cinematográfica en México.
Entre la sombra de personajes violentos y la búsqueda de redención

Cosío, recordado por su emblemático papel de El Cochiloco en El infierno (2010), habló sobre cómo enfrentó el estigma de encarnar figuras violentas y estereotipadas. “El personaje está ahí en el guion, porque nunca te la dan de galán”, reconoció con humor, antes de subrayar que su interés siempre ha estado en dotar de humanidad a cada rol: “Busco que los personajes cambien, se puedan redimir, con el fin de humanizarlos”.
Esa búsqueda lo llevó a incursionar en la comedia, género que considera liberador después de haber quedado marcado por personajes oscuros. “Después del Cochiloco llegó la cinta Lecciones para canallas de Gustavo Moheno, con la cual quise quitarme ese estigma”, señaló.
El rigor de los directores y el peso de la industria
Al evocar su experiencia bajo la dirección de Luis Estrada, uno de los cineastas con quienes ha trabajado en más de una ocasión, Cosío no dudó en describirlo como exigente y meticuloso: “Luis es estricto pero genera ambientes muy relajados, hasta el momento que dice acción”. El actor recordó incluso episodios en los que Estrada llegó a correr del set a intérpretes que no se sabían sus diálogos.
En su repaso por la industria, Cosío también cuestionó las condiciones laborales de muchos proyectos independientes, donde el presupuesto se invierte más en valores de producción que en la retribución de los actores. “A veces la renta de una grúa puede salir tres veces lo que se le paga al actor”, comentó con ironía. Aun así, asegura haber participado en propuestas jóvenes, siempre que se les trate con dignidad: “Tal vez que te alimenten bien, que no sufras el rodaje… hago cine para divertirme, me divierto y me busco divertir”.

Entre cine de autor, producciones entrañables y teatro
Cosío destacó su predilección por trabajar con directores como Carlos Carrera, de quien admira “un estilo tan fino, ligero y con gran habilidad de dirigir”. Recordó también experiencias entrañables como la película El poderoso Victoria, de Raúl Ramón, que calificó como “una producción pequeña pero con una historia muy bonita de todo un pueblo”.
En contraste, el actor señaló la diferencia entre cine y teatro: “Una puesta en escena implica dos meses de ensayo de tres o cuatro horas, y al competir con el cine o las series, es inegable que el teatro es precioso y encuentro mayor libertad pero me es imposible poder ejercerlo ahora" afirma

El proceso creativo y los personajes pendientes
Al hablar de su metodología, Cosío explicó que su construcción actoral parte del cuerpo: “Me gusta construir desde la corporalidad hasta el comportamiento. El Mascarita no se parece al Cochiloco, y si ven Belzebuth no se parece a mis personajes pasados”. Para él, cada rol requiere de una disposición sensible: “El actor televisivo es otro tipo de actor, de otra naturaleza, pero en el cine y teatro somos muy vulnerables; implica un trabajo perceptivo y sensitivo”.
Finalmente, confesó un deseo pendiente: interpretar a un personaje homosexual que rompa con los clichés de la industria. “Me gustaría que saliera del molde, que no fuera caricaturizado ni parte de los estereotipos”, expresó.
Reconocimiento en Vallarta
Al concluir la masterclass, Joaquín Cosío recibió un reconocimiento por parte de Michelle Friedman, Secretaria de Turismo del Estado de Jalisco, quien destacó al actor como aliado en la promoción de las actividades rumbo al Ariel 67.

Entre anécdotas y confesiones, el público vallartense pudo asomarse a la intimidad creativa de uno de los actores más sólidos y versátiles del cine mexicano contemporáneo.
Ariel67: Joaquín Cosío: "Busco que los personajes se puedan redimir"