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Harold Azuara: crecer, hacer reír y descubrirse en la pantalla grande

Por Daniel Mumont

Harold Azuara se ha convertido en uno de los rostros más frescos y carismáticos del cine mexicano contemporáneo. Con una trayectoria que comenzó desde muy joven en televisión y que ha evolucionado hacia el cine y la música, Harold ha sabido consolidarse como un actor versátil, cercano y auténtico. Recientemente participó en la cinta ¿Quieres ser mi novia? dirigida por Ithzi Hurtado.

En entrevista con Cinespoilers México, Harold habló con honestidad sobre lo que sintió al sentarse en una sala de cine para verse a sí mismo:

 “Me siento muy feliz de que ya salga ¿Quieres ser mi novia?, la verdad es que es una peli que ya quería ver. ¿Cómo me siento de verme en el cine? La verdad no había ido antes a verme al cine y ahora que fui es una sensación extraña. Me di cringe, pero también sentí muy lindo porque recuerdo esos momentos donde contamos esta historia con tanto amor todos.

Entonces fue como ver… yo lo sentí así como cuando ves un video viejo de bebé ese de ‘ah, cuando era chiquito’, así lo viví yo. Como, ‘ay, cuando fuimos a Acapulco, me acuerdo de esto y de lo otro’. Fue lindo.”

Más que verse como espectador, lo que experimentó fue una especie de viaje en el tiempo. No estaba juzgando su actuación, estaba recordando el proceso, las risas en el set, el compañerismo. Esa es quizá la parte menos visible del cine: lo que se vive detrás de cámaras.

La comedia que fluye

Algo que sus compañeros han comentado —Juanpa Zurita y Ludwika Paleta, por ejemplo— es que Harold suele improvisar mucho. Él, sin embargo, no lo ve como una técnica calculada.

“Yo obvio me aprendo el texto respetando lo que escribieron, pero cuando voy al set, pues no pienso mucho, solo estoy viviendo ese momento con las instrucciones del director y ya hay veces que me dicen, ‘Ah, esto no lo digas’, pero no es algo que traigo conscientemente. Como que estoy viviendo ese momento y a ver qué sale.”

Esa naturalidad es la que le ha dado una presencia muy particular en pantalla. Tiene esa energía inquieta, rápida, chispeante —ese personaje que muchos identifican como el amigo divertido, el que suelta la frase inesperada— casi como una “avispa” que entra y sacude la escena. Pero lejos de ser improvisación desordenada, lo suyo parte de algo muy simple: estar presente.

Cuando se le preguntó si la llamada “vis cómica” se nace o se hace, su respuesta fue clara:

“Yo creo que todos tenemos sentido del humor… no en cualquier proyecto voy a ser gracioso, dependo mucho del guión y en este caso el guión lo que me planteaba estaba gracioso.”

Para Harold, la comedia no es forzar el chiste, sino confiar en el texto y darle verdad al personaje. Incluso cuando interpreta a ese clásico “amigo del protagonista”, intenta que no sea solo el alivio cómico, sino alguien real dentro de la historia.

Aunque la comedia ha sido su terreno más frecuente, no descarta explorar otros géneros. De hecho, el drama le interesa… pero también lo confronta.

“Sí, sí me gustaría explorar más, pero creo que primero tengo que explorarme internamente porque hay ciertas cosas que me duelen y eso me aleja del drama un poco porque al tocar esas fibras pues termino triste y se siente raro. Me gusta más estar feliz.”

Amor sin etiquetas

En ¿Quieres ser mi novia? se aborda el tema de una relación con diferencia de edad y el reto de presentarle la pareja a la familia. 

“Está difícil presentarle a tu pareja a tu mamá, sea quien sea… Espero que ella, si ve que tengo amor verdadero, lo acepte. Yo solo he tenido una novia y fue cuando sentí amor verdadero. Entonces, la siguiente así tenga 80 años será amor verdadero, te lo prometo.”

Harold no se queda quieto. Además del cine, continúa con su música. En la misma charla adelantó que estrenará su quinto álbum en abril y que actualmente trabaja en una película navideña que verá la luz a finales de año.

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