Hay figuras que no envejecen: se transforman en símbolo. María Félix, “La Doña”, pertenece a esa estirpe de mujeres que el cine no solo retrata, sino que agranda. Su rostro, su voz y su manera de habitar la cámara construyeron una presencia que aún hoy se siente contemporánea. Por eso, la Cineteca Nacional México prepara un homenaje a su altura: el ciclo “Una diosa para una diosa. La Doña”, una retrospectiva de 24 películas que se exhibirá del 16 de enero al 8 de febrero de 2026, como una invitación a mirar de nuevo —y con otros ojos— a una de las personalidades más influyentes de la cultura mexicana.
María de los Ángeles Félix Güereña (1914–2002) fue más que una estrella de la Época de Oro: fue un personaje histórico en sí misma. Desde sus primeros papeles dejó claro que no había llegado para cumplir moldes. En una industria que solía encerrar a las mujeres en arquetipos dóciles, ella impuso otra narrativa: la de una mujer fuerte, independiente, desafiante, capaz de dominar la escena y de cuestionar la subordinación femenina desde el propio guion. Su filmografía, cercana al medio centenar de títulos, consolidó un mito: el de la femme fatale mexicana, con carácter, inteligencia y una voluntad a prueba de épocas.

El ciclo no solo celebra una carrera; propone un recorrido por la evolución de ese mito. Títulos como Doña Bárbara(1943) muestran la fuerza indomable de una protagonista que no pide permiso, mientras películas como Enamorada(1946) revelan la potencia emocional de una actriz que podía ser volcán y silencio en una misma escena. En la selección aparecen también obras que amplían su mapa creativo y geográfico, recordando que su carrera trascendió México con filmes realizados en Europa y colaboraciones memorables.
Este homenaje es posible gracias al trabajo conjunto de diversas instituciones y colecciones que han facilitado copias cinematográficas: desde IMCINE hasta Fundación Televisa, además de otras empresas y acervos que se suman para que el público vea —en pantalla— lo que a veces solo sobrevive en la memoria.
Una exposición para mirar el mito de cerca
Pero el homenaje no se queda en la sala oscura. Como complemento, la exposición fotográfica “Una diosa para una diosa. La Doña” llega al recinto de Xoco después de su paso por Cineteca Nacional Chapultepec. La muestra reúne 58 imágenes de gran formato y funciona como un espejo múltiple: ahí está la artista, la figura pública, la mujer que se convirtió en leyenda y el rostro que atravesó generaciones sin perder intensidad.

Con curaduría de Héctor Orozco y proveniente del acervo de Fundación Televisa, la exposición también revela los vínculos de María Félix con grandes nombres del arte y la cultura: Agustín Lara, Jorge Negrete, Emilio “El Indio” Fernández y el cinefotógrafo Gabriel Figueroa, entre otros. Y su título guarda una historia: remite a la frase pronunciada en 1989 por Guillermo Vázquez Villalobos (PECIME) al entregarle la Diosa de Plata por una trayectoria que abarcó 47 películas realizadas en México y Europa.
Pensar a María Félix: dos conferencias para nuevas lecturas
Para completar el programa, el investigador Ignacio Durán ofrecerá dos conferencias dedicadas a reflexionar sobre la figura de María Félix y su impacto en la cultura mexicana. Serán los sábados 24 y 31 de enero, a las 13 h, en la Sala 4. Un espacio para ir más allá del aplauso: para pensar cómo se construye una estrella, cómo nace un mito y por qué ciertos íconos siguen dialogando con el presente.

El legado que no se apaga
Volver a María Félix es volver a una pregunta que atraviesa el cine y la sociedad: ¿cómo se representa el poder femenino? En su caso, la respuesta nunca fue tibia. “La Doña” encarnó personajes que no solo protagonizaban historias: las empujaban, las rompían, las torcían a su favor. Y quizá por eso, en 2026, su figura continúa inspirando: porque no fue únicamente una actriz brillante, sino una mujer que entendió —antes que muchos— que la imagen también es una forma de libertad.
María Félix vuelve a la pantalla grande en la Cineteca Nacional