La película mexicana Celestino, dirigida por Hans Bryssinck , aborda temas como la espiritualidad, el nahualismo, la identidad sexual y la figura del intruso a través de la historia de Iván, un periodista extranjero que llega a México durante un año sabático y termina obsesionado con la figura del escritor desaparecido Celestino Pérez.
En su búsqueda, Iván arriba a Tianguistengo, un pueblo marcado por el misticismo y las tradiciones religiosas, donde convivirá con tres hermanas y la madre de Celestino, en una experiencia que transforma por completo su percepción de la realidad y de sí mismo.
Las actrices Martha Claudia Moreno y Evangelina Martínez compartieron cómo vivieron el proceso creativo de esta producción íntima y profundamente simbólica.

Moreno explicó que su acercamiento al proyecto ocurrió incluso antes de leer el guion, pues acompañó parte del desarrollo creativo junto al director. “Conozco el proyecto desde otro lugar y siempre me pareció fácil porque Hans es una persona muy… ya sé que es un cliché, pero es un artista”, comentó. Para la actriz, la propuesta cinematográfica destaca por su lenguaje visual y conceptual: “Su visión viene de un lugar muy conceptual, pictórico, tiene muchas referencias al arte flamenco. Tiene unas sutilezas que yo aprecio mucho de este proyecto”.
Con una trayectoria reconocida por su participación en cine independiente y de autor, Martha Claudia Moreno ha construido una carrera ligada a personajes complejos y narrativas arriesgadas. En Celestino, encontró una experiencia distinta por la cercanía del rodaje y la intensidad emocional del entorno.
Por su parte, Evangelina Martínez relató que se integró a la producción poco antes del inicio de la filmación, aunque inmediatamente conectó con la sensibilidad del personaje. “Obvio el personaje me encanta”, dijo sobre la madre que interpreta en la historia. “Una madre acogedora que al despertar cada día piensa en el hijo, qué habrá comido, habrá pasado buena noche”.

La actriz describió a su personaje como una figura maternal que adopta simbólicamente a Iván cuando este llega al pueblo. “Lo acoge como ese hijo que no tuvo y lo trata como un niño”, explicó. Martínez, una intérprete con una sólida carrera en cine, teatro y televisión mexicana, señaló que el componente afectivo y humano de la película fue una de las experiencias más enriquecedoras del proyecto.
Ambas coincidieron en que el rodaje estuvo marcado por una atmósfera profundamente cálida y comunitaria. “Fue un proceso muy guerrero, muy cálido. El pueblo donde estuvimos nos recibió y nos abrazó”. Incluso compartían locaciones y hospedaje mientras se realizaban las grabaciones. “Éramos 15. Desayunábamos, tomábamos el cafecito y de ahí ya nos tocaba filmar”, relató Moreno.
Martínez describió Tianguistengo como un lugar “rodeado de un misticismo” que terminó impregnando la película. “Es un pueblo mágico al que no se llega tan fácilmente. Se llega porque quieres llegar”, afirmó. La actriz recordó los caminos llenos de niebla, las casas de madera y el aroma del pan recién hecho que acompañaba diariamente el trayecto hacia la locación. “Estuvimos rodeadas de un amor infinito y de un misticismo encantador”, añadió.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de las actrices fue la manera en que la película aborda la espiritualidad y las creencias religiosas “El pueblo vive para la Semana Santa. Entender cómo la fe se puede transformar en un acto social colectivo y de comunidad me hizo ver la religión católica, en la que yo crecí y que rechacé, desde otro lugar muy entrañable”, explica Martha.

Mientras tanto, Evangelina Martínez reflexionó sobre el viaje interno que vive el protagonista y cómo eso conecta con las dudas espirituales de cualquier persona. “Yo pienso que el espectador al inicio de esta historia se levanta y ya no es el mismo”, aseguró. Para la actriz, la película plantea preguntas sobre la fe, las creencias y la búsqueda de identidad. “En todos los seres humanos hay una metamorfosis”, dijo.
Actualmente, Celestino continúa su recorrido por festivales mientras busca distribución para llegar próximamente a las salas de cine mexicanas.