Este 30 de enero se estrena en Latinoamérica The Rainmaker por Universal+. La serie retoma una historia conocida —la del joven abogado que cree que la justicia se defiende con argumentos— para recordarte, desde el primer tramo, que el derecho también es un mercado: gana quien controla el tiempo, los recursos y el desgaste del otro.

Rudy Baylor: el novato como material desechable
Rudy Baylor acaba de salir de la facultad y entra al mundo real con el tipo de fe que solo se tiene cuando todavía no te han cobrado la factura. Su problema no es únicamente la inexperiencia; es que el sistema está diseñado para que los principiantes sirvan de amortiguador: absorben golpes, errores, humillaciones y, si sobreviven, aprenden a endurecerse. Si no, se rompen y el tribunal sigue funcionando igual.
El antagonismo con Leo Drummond, veterano de sala, es menos un duelo entre inteligencias que una pelea desigual entre estilos de vida: uno todavía cree que el caso importa; el otro ya entendió que lo que importa es la maquinaria que lo sostiene. Esa asimetría es el verdadero conflicto.
Dos conspiraciones y una muerte: el caso como detonador, no como destino
El punto de arranque —la misteriosa muerte del hijo de un cliente y dos conspiraciones conectadas— cumple su función: empuja la trama, crea sospecha, obliga a mover piezas. Pero lo interesante no es el rompecabezas en sí, sino lo que activa en Rudy y en quienes lo rodean: el jefe Bruiser y la asistente legal Deck. En vez de idealizar al equipo, la serie se apoya en algo más creíble: gente improvisando con pocos recursos, tomando atajos, jugando con fuego, aprendiendo a mentir “solo un poco” para ganar terreno. Y ese “solo un poco” suele ser el inicio de lo demás.

La promesa temática es clara: un mundo legal donde incluso los personajes más rectos se ven obligados a confrontar su moralidad. El riesgo también es claro: muchas series lo anuncian y luego lo resuelven con discursos y música solemne. Aquí, si funciona, será por lo contrario: por hacer que cada decisión tenga costo real, por mostrar que la ética rara vez se rompe en un gran acto dramático; se erosiona por cansancio, por miedo, por pragmatismo.
De Grisham a la televisión: más espacio para el desgaste
La novela original se publicó en 1995 y ya tuvo adaptación cinematográfica. La ventaja de la serie es obvia: más tiempo para el proceso, para la presión acumulada, para mostrar cómo el sistema gana incluso cuando “pierde”, porque obliga al otro a pagar el precio de competirle. En pantalla chica, The Rainmaker tiene la oportunidad de hacer algo que el thriller legal a veces evita: insistir en lo burocrático, en lo repetitivo, en lo extenuante… en lo que realmente destruye a un idealista.

Dónde verla
Universal+ la estrena el 30 de enero en Latinoamérica. También estará disponible a través de sus canales premium (Universal Premiere, Universal Cinema, Universal Crime, Universal Comedy y Universal Reality) en proveedores de TV paga de la región.
The Rainmaker llega a Universal+: cuando la ley es un oficio, no una cruzada