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Una canción sobre lo que sea: una película de José Luis Isoard

Hay películas que arrancan como si fueran “una salida casual” y terminan metiéndote en un estado: el de acompañar a alguien cuando ya está cansada de intentar. Una canción sobre lo que sea, dirigida por José Luis Isoard Arrubarrena, se mueve en esa línea. La historia gira alrededor de Elena (Camila Acosta) atravesada por el ecosistema de los castings, las expectativas, las plataformas y la ansiedad.

Elena: enojo, cansancio y el derecho a no fingir optimismo

Elena no es un personaje construido para caer bien. Está enojada, se contradice, se revuelca en su miseria y al mismo tiempo tiene razones para estar ahí. Camila Acosta lo explica desde la cercanía con el guion:hay muchas cosas del personaje… que me resultaban muy familiares… entiendo perfecto, era entender que tiene muchas razones para estar enojada… y abrazar ambas cosas”.

Hay un punto clave en cómo se plantea esa rabia: Elena no se acomoda para ser digerible. No sucumbe ante la presión de verle positividad a nadie. Ella en este momento está enojada con la vida y no le importa que la gente lo sepa”, comenta Acosta. La película deja que esa negatividad exista sin moralina, sin subrayar que “debería superarlo” a los cinco minutos. En pantalla, esa postura es incómoda, pero reconocible.

Carla: el espejo que llega tarde, pero llega

Carla no aparece como “salvación” automática. Más bien entra a tensionar el mundo de Elena, a ponerle un espejo. Hay un momento en el que Elena se cuestiona desde dónde estaba intentando conectar: “observándola… se cuestiona por qué está haciendo las cosas… y desde dónde está conectando”, explica Camila. Ese movimiento desemboca en algo concreto: “creo que de ahí tiene que ver que invite a Carla a su casa… que la deje pasar a su mundo”.

La película entiende que la cercanía real ocurre cuando se caen máscaras. Hacia el final, cuando Elena se expone con su canción, el gesto no es heroico: es agotamiento y claridad mezclados. “Bueno, pues ya no me queda nada que perder… ahí está la canción… ya no es solo mía”, plantea Acosta sobre esa decisión. Y remata con una lectura que deja abierta la relación: “no sé si Carla le va a ayudar o no… pero en ese momento ya no importa tanto”.

Humor sin apagar la herida

Isoard Arrubarrena trabaja el humor como parte de lo cotidiano, no como remate forzado. Él lo describe así: yo naturalmente… soy medio payaso… me quiero entretener a mí mismo… escribes un diálogo que te da risa”. Pero lo importante es cómo lo coloca:la comedia tiene que suceder en la naturalidad”. El chiste no está para proteger al espectador del conflicto; está ahí, abajo, como sucede en la vida: te ríes mientras sigues cargando lo mismo.

También hay una decisión de tono relacionada con la actuación: “no es necesario exagerarla… exigirle un poco al público acercarse a ellas”, dice el director, señalando que si todo se actúa “en grande”, el espectador se vuelve pasivo. Aquí, en cambio, el relato apuesta por el detalle: silencios, incomodidades, frases que suenan a conversación real.

La frustración del artista y la idea del “éxito”

En la conversación alrededor de la película, aparece un tema inevitable: la promesa del éxito como discurso de consumo. El director lo pone en términos de choque frontal con la industria de la superación personal: “yo sí tengo como una batalla en contra de estas mentalidades… tampoco es tan fácil”. Y reconoce la contradicción: “no intentar las cosas no te va a llevar a lograr nada”, pero también “no creo que esté en las manos de la gente hacernos ricos”.

La película no entrega una respuesta cerrada sobre qué vale la pena, pero sí se planta en la incomodidad de intentarlo con pocos recursos. Isoard lo compara con el propio proceso de hacer cine independiente: “hicimos la película un poquito luchando contra nuestra negatividad”, y lo conecta con lo que vive Elena cuando crea desde un cuarto para un público mínimo. La duda se queda ahí, sin moraleja.

Dónde verla: fechas y circuito de exhibición

La película tendrá funciones en distintos espacios, como el Cine Tonalá, Casa del Cine, Cineteca Nacional de las Artes,Cineteca Nuevo León”, y varios complejos de Cinemex. 

Una canción sobre lo que sea: una película de José Luis Isoard
Daniel Mumont 14 de enero de 2026
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